Iris
- fran4933
- 22 oct
- 1 Min. de lectura
La sabiduría le muestra paisajes insospechados al ojo;
le expande los horizontes estrujados entre sus párpados egoístas.
Sabio es quien crea visiones, visiones de tragedia y visiones de esperanza.
Sabio aquel que pinta infiernos para esbozar cielos.
La sabiduría le hace percibir al humano
el lienzo oscuro de su pupila; como si pudiera el ojo
voltearse sobre si mismo y mirar el abismo de su profunda oquedad.
La sabiduría le señala ahí el alma, que es simiente de los colores, y
armada de pinceles esboza sobre el negro lienzo ese
arco en lontananza, la orla rezumante de belleza.
¡Ah! Ese arco que rodea la negra pupila.
Añoranza de los que habitan el tártaro humano.
Entre la pestilencia cadavérica de Abeles,
los Caínes barruntan fragancias florales.
Entre los largos inviernos de truenos bélicos escuchan
pájaros cantores y siseos de arroyos cristalinos.
¡Ah! Ese arco que rodea la negra pupila.
Fuente de cómplices miradas, naciente de exquisita lasciva.
Imagen circular de la eternidad que hace brotar
lágrimas de amor y de alegría.
Bendito ese arco Iris que al dilatarse logra abrazar el mundo
entero para que el corazón le bese las entrañas.
Comentarios