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El planeta Guerra

  • fran4933
  • 28 oct
  • 1 Min. de lectura

Cuando la fuerza por fin triunfe

ya no tendrá mundo donde izar su bandera.

O al menos no el conocido: verde pulsátil.

La milicia será de un gran museo.


El humano es de la inercia el recodo.

Sin su pulso seguirá la fuerza su destino de ser soberana de cenizas.

Latir debemos para relucir de la debilidad;

quién endeble es recluta tiene en el alma trinchera.


Victoria pírrica la del brazo férreo;

gobernar es menguar.

Rozar tierra preta para volearla entre cizaña

con granos negros de pólvora y dinamita.


Vale más la anarquía

que llenar de perdigones la libertad.

Si las crías del orden fusta reciben,

que maduren como corderos en el altar del Amor.


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